1 may. 2007


Esta semana que he estado de encuentros con lectores ha sido reconfortante. Por un lado los diálogos han sido muy agradables y acompañados de sorpresas. El alumnado comparte abiertamente sus ideas y eso es de agradecer. En breve, espero, pasaré un cuentito de una alumna muy joven que me agradó por sus buenas maneras. Es cuestión de días el que obtenga el permiso para la publicación de dicho relato y de la foto. En otro orden de cosas mi primo Adolfo Topham Reguera me ha hecho un regalo que me ha llenado de ilusión y de ganas de continuar con mi colección de El Principito. Conocedor de mis preferencias por dicho texto, y dado que es un incansable viajero, me regaló un ejemplar que compró y que tiene como lengua el serbocroata, editado en Sarajevo en 1950. Una maravilla de libro que ya tengo entre algodones, pues teniendo en cuenta cuando se publicó El Principito por primera vez, éste libro es una joya a cuidar. Gracias a Adolfo por tu generosidad y atenciones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario